Llevo unos días un poco bloqueada, repito los dibujos una y otra vez y nada, no hay forma.
Aquí unos consejos, por si le sirven a alguien:
Deja de pensar tanto. La creatividad no es un proceso analítico del hemisferio izquierdo del cerebro, sino que desafía a la lógica, desafía a la racionalidad. La creatividad fluye, no puede ser convocada especialmente. Puedes analizar el proyecto durante toda la vida, pero en cierto punto abandónalo, aunque sea por un período corto de tiempo.
Muévete hacia una posición diferente. Aléjate de tu escritorio hacia un punto que te relaje. Me gusta sentarme en una silla cómoda, con la luz del sol filtrándose, y sólo tomarme un tiempo para reflexionar. Cuando deseo escribir, estas preguntas siempre me ayudan ¿Qué es lo que me atrae? ¿Sobre qué tema quisiera escribir? Y mientras haces esto, respira profunda, suave y plácidamente.
Redacta una “cascada de pensamientos” sin ningún análisis ni juicio. Esto significa escribir lo que venga a tu mente, sin juzgarlo, sin editarlo, sin censurarlo, sin analizarlo. Sólo permite que cada pensamiento se plasme en un trozo de papel.
Haz un mapa mental. Esta es una técnica divertida y creativa que desata nuevas ideas, conexiones e interrelaciones. Hacer un mapa mental es un juego, y, asimismo, creas una imagen visual útil que utiliza tanto tu hemisferio derecho como izquierdo.
Medita. Medita y respira profundamente para liberar la tensión, deja escapar lo viejo y deja entrar lo nuevo. Respirar profundamente ayuda a relajar la mente y el cuerpo. Tómate tiempo para estar en otro plano, fuera de tu hemisferio analítico. El proceso del hemisferio derecho emerge con más facilidad mientras no estás analizando.
Salta y mira hacia dónde vas. No puedes conceptualizar siempre el final del proyecto. En ocasiones sólo necesitas entretenerte, jugar con él. Déjalo evolucionar, trabaja con él y mira hacia dónde se dirige. Cuando solía modelar arcilla en una rueca giratoria, me encantaba vivir la experiencia de imaginar qué saldría. Sí, tenía una idea de si estaba creando una jarra, un plato, un florero o algún otro objeto, pero nunca sabía con exactitud cómo se vería hasta tanto lo terminara. El material te obliga a moldearlo momento a momento.
Desconéctate. Aléjate del proyecto por un tiempo. Juega con los juguetes de tus niños, haz una caminata de meditación, trabaja de manera diferente. Haz algo que te renueve y que te rejuvenezca. Tu mente y tu espíritu lo necesitan.
Adaptado de Joann Javons, especialista que ayuda a la gente a potenciar su creatividad.
Fuente:
www.encarreradesdecasa.com